Guilty ES

- GUILTY -

Joven, Urbano, Cosmopolita. Moderno. Relajado. Trendy.

- GUILTY AVENIDA -

Más que un restaurante, es un lugar de encuentro con buen rollo y una oferta gastronómica rica en sabores intensos, en el centro de Lisboa.

El Guilty By Olivier, junto a la Avenida da Liberdade, es una opción que debe considerarse para cualquier día y a cualquier hora. Perfecto para almuerzos de negocios, delicioso para cenas con la familia o los amigos. Excelente para noches animadas al ritmo de nuestro DJ residente. Las tardes y noches en la terraza serán inolvidables.

Renovado a principios de 2019 para acompañar el nuevo posicionamiento de la marca Guilty by Olivier, con una nueva decoración y una carta realmente pornográfica, este Guilty es más que un restaurante, es un espacio versátil, moderno y muy atrevido. Y ahora tiene una nueva Guilty Hour, para el final de una jornada laboral o como preliminar de una divertida noche entre amigos.

- GUILTY PARQUE DAS NAÇÕES -

El restaurante Guilty by Olivier, Parque das Nações, ubicado en la planta baja del Hotel Tivoli Oriente, aporta una nueva dinámica a esta parte de la ciudad.

En línea con su espacio hermano en el centro de la ciudad, este nuevo restaurante Guilty by Olivier confirma el nuevo posicionamiento de la marca. Con una decoración moderna de inspiración industrial, un ambiente relajado y una nueva carta ciertamente atrevida, es la combinación perfecta para cualquier ocasión, ya sea un almuerzo de negocios, una cena familiar o una salida con amigos.

- GUILTY PORTO -

El restaurante Guilty Porto by Olivier, uno de los conceptos más atrevidos y relajados de Olivier, llega por fin a Invicta.

El restaurante Guilty Porto es el resultado de otra colaboración entre Olivier da Costa y empresarios del sector que conocen bien el mercado de la restauración en el norte del país. A Filipe Herculano, fundador de CáBARé que ya había colaborado con el chef-empresario en la apertura de K.O.B. Porto, se une ahora Rui Ganguinha, que, en sus más de 15 años de experiencia, fue responsable de la apertura de espacios que fueron y son auténticas referencias de la vida nocturna en la ciudad de Braga, como el Bar Bô Zen y las casas Dona Rosa y KeimÒdrumo